A menudo nos preguntan qué hacemos exactamente en Hackinta. ¿Es un curso de programación? ¿Es un taller de reparación? La respuesta corta es “sí”, pero la respuesta de verdad es mucho más humana: un hackerspace es un espacio de libertad intelectual.

No es solo tecnología, es curiosidad

En el día a día, usamos herramientas que no entendemos. Compramos cosas que no podemos abrir y usamos software que no podemos cambiar. En un hackerspace, rompemos esa barrera.

Si tienes curiosidad por saber cómo funciona ese viejo router, cómo imprimir una pieza que ya no venden, o cómo escribir un script que te ahorre horas de trabajo, este es tu sitio. No necesitas ser un “experto”. Solo necesitas tener ganas de preguntar “¿por qué?” y “¿cómo?”.

Aprender haciendo (y compartiendo)

Aquí no hay profesores ni alumnos, solo gente compartiendo lo que sabe.

  • Sin miedo al error: Romper algo es, a menudo, el primer paso para entenderlo.
  • Comunidad horizontal: La persona que sabe de electrónica le enseña al que sabe de código, y viceversa.
  • Independencia: Somos un espacio autogestionado. Lo que hay en la casona está ahí porque alguien lo trajo, lo prestó o lo construyó.

La puerta está abierta

Un hackerspace se trata de recuperar la soberanía sobre la tecnología que nos rodea. Es dejar de ser solo “consumidores” para convertirnos en “creadores”.

Si alguna vez sentiste que querías desarmar algo solo para ver qué había dentro, ya eres uno de los nuestros. Pásate por la casona, tómate un café (o un mate) y veamos qué podemos inventar hoy.

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> La curiosidad es el motor. El hackerspace es el taller.

¡Nos vemos en el próximo post!